miércoles, 27 de febrero de 2008

“No Country For Old Men” (Sin Lugar para los Débiles)

Tremendo trabajo el que por casi veinte años vienen desarrollando los hermanos Cohen. “Raising Arizona”, fue su primer gran éxito a principios de los 90’s, pero recién con “Miller’s Crossing" logran que la critica mundial se rinda ante ellos. Pocos años después presentan Fargo, que alcanzo también reconocimiento de la critica y alta recaudación en taquilla, pero a partir de ahí, se fueron apagando. “O Brother, Where Art Thou?” fue quizá lo mas destacado que realizaron desde entonces, aunque la respuesta del publico ya no era la de antes lo que hacia pensar que el talento de los dos hermanos se estaba diluyendo.

¡Pero que manera de regresar! “No Country For Old Men” debe ser claramente la mejor película que hayan realizado en toda su carrera. “No Country…“ es un film extraordinario, que muestra una dirección brillante, actuaciones poderosas y un guión extremadamente sólido. Una obra maestra que pronto se convertirá en un clásico.

Sin ser un western, la cinta por momentos rememora las viejas persecuciones en el viejo oeste, por carreteras polvorientas alrededor de pueblos semi-desiertos. Llewelyn Moss, interpretado por Josh Brolin, es un hombre de familia que encuentra un maletín con dos millones de dólares en medio de una matanza por un asunto de drogas. Lo que no sabe es que Anton Chigurh, el psicópata interpretado por Javier Bardem, esta tras el botín y lo perseguirá de manera implacable, desatando violencia y destrucción a su alrededor, en su obsesión por conseguir el dinero.

La actuación de Javier Bardem merece una crítica aparte. Bardem es un actor detallista, que siempre ha interpretado sus papeles con una minuciosidad muy llamativa. Sus actuaciones siempre han sido muy logradas, aunque en “Mar Adentro” había conseguido los aplausos mayores a nivel mundial. En “No Country…” demuestra que puede llegar a limites insospechados, siempre que haya alguien que quiera y sepa explotar todo su talento. ¡El asesino Chigurh es el papel de su carrera! Un personaje sórdido que imprime un aire de tensión tremendo en cada aparición en pantalla. Es el cazador que va tras su presa, con el cual no se podrá negociar ni hacerlo desistir de la búsqueda de sus objetivos. Para mi gusto, el criminal mas tenebroso en pantalla desde el hoy ya lejano caníbal Lecter.

Los detalles truculentos alrededor de este personaje son muy llamativos: la moneda que lanza al aire para decidir la suerte de personajes desvalidos, la pistola de aire comprimido que utiliza tanto para asesinar como para abrir puertas, el aire de hostilidad latente durante las tenebrosas conversaciones con sus victimas antes de matarlas, absolutamente todo alrededor de Bardem es insano, torcido y lleno de tensión. El desarrollo de los demás personajes junto con sus respectivas interpretaciones son también muy bien logradas, en especial dos de ellos: Josh Brolin, como el típico esposo de campo, terco como una mula y creedor que el sólo puede hacerlo todo; y Tommy Lee Jones como el viejo sheriff que esta ya cansado de luchar contra un mundo cambiante que no termina de entender. Los tres junto al resto del reparto hacen un muy competente y complejo trabajo alrededor de una historia logradísima.

El guión es envolvente: en pocos minutos el espectador se ve inmerso en la historia y difícilmente se puede salir de ella. La tensión va en aumento, y todo va encajando como un rompecabezas perfecto. La historia es pausada por momentos, con rápidos cambios de ritmo en especial en las apariciones de Bardem. Muy llamativo también la falta de sonido o música en muchas escenas, lo cual logra un efecto mayor de suspenso al climax de cada escena. Un film redondo por donde se le mire.

Acierto de la Academia (que para mi gusto, rara vez le atinan), el haber premiado esta película en categorías tan importantes. No sólo Bardem se llevo con justicia el Oscar al Mejor Actor de Reparto, los Cohen cosecharon triunfos, muy merecidos también, en los rubros de Guión Adaptado, Director y Mejor Película. ¡Punto para la Academia!. Sin embargo, “No Country…” no es ni de cerca para todo publico. Muchos no la verán con buenos ojos, y saldrán defraudados, porque se aleja muchisimo de los formatos a los que nos tiene acostumbrado Hollywood. Esta es una película dura, sórdida e insana. Los hermanos Coen demuestran que cuando la violencia es manejada de manera coherente, se pueden entregar cintas logradísimas. “No Country…” es Cine en su mas pura expresión.

¡Hasta el próximo Miércoles cinéfilos!


- Martin Allen